Lo que la mentira esconde

Todos  mentimos alguna vez, aunque no siempre mentimos por los mismos motivos.

 

¿Qué es la mentira?

Mentir es no decir la verdad a propósito. Es hacer una afirmación falsa que crea imágenes falsas en los demás.

Sin embargo, no todas las mentiras son iguales.

Encontramos, en nuestro día a día, dos tipos de mentiras;

 

  • Mentir para ocultar

Este tipo de mentira es la que se basa en retener información.

El mentiroso en este caso engaña con el silencio, con descripciones breves, evasión de preguntas, con respuestas de ira o fingiendo emociones.

El emisor esquiva hablar del asunto desviando la atención o provocando una interpretación falsa de los hechos. También incluiríamos el admitir la verdad de forma muy exagerada desvirtuando la verdad.

La mentira de ocultación es la más común y la que más ventajas ofrece para el mentiroso. Es muy fácil justificar su olvido u encontrar otras formas de escapar de la responsabilidad.

 

  • Mentir para inventar

Trata de falsificar la información pretendiendo confundir o engañar. Se proporcionan todo tipo de detalles y explicaciones como si fuesen ciertos.

Es difícil crear y mantener este tipo de mentira ya que requiere poseer de una buena memoria, anticipación y seguridad en uno mismo.

Cuando el mentiroso no consigue el objetivo de engañar, suele falsificar más datos o inventar mas cosas.

El descubrimiento es muy difícil de admitir para el mentiroso, ya que si lo hace no tendrá escapatoria.

 

¿Por qué mentimos?

En la infancia mentimos para conseguir ventajas o reconocimiento. Cuando crecemos el beneficio que podemos conseguir con la mentira es mayor, pero también lo son los riesgos.

 

El factor común en las mentiras es el miedo a que se conozca la verdad. Además, generalmente la mentira lleva implícitas creencias irracionales que implican una inseguridad y una autoestima baja (miedo a ser menos, miedo a perder a alguien o algo, miedo a ser rechazado, miedo a no ser respetado y miedo a no conseguir una meta).

El hecho de mentir elimina nuestra inseguridad a corto plazo, pero pasado un tiempo las razones de inferioridad siguen presentes ya que no se han puesto medios para poder vencerlas.

Por ejemplo un ladrón podría adornar su curriculum de robos para poder presumir ante sus compañeros carcelarios.

 

La mentira también es la herramienta perfecta cuando se pretende manipular a los demás para que cubran tus necesidades.

 

Hay mentiras que no saben tan mal…

 

En algunos casos la mentira llega a estar bien vista e incluso aceptada.

¿Por qué?

La mentira es un rasgo considerado socialmente positivo cuando hace que la persona sea vista como astuta y hábil. Es algo normal y habitual por ejemplo en profesiones como la política y también en personas que encubren mentiras para no crear situaciones desfavorables.

Muchas veces resulta útil pero se convierte en un problema cuando la mentira se convierte en un rasgo de la personalidad y se usa continuamente y sin razón.

 

 

El ser humano es en esencia mentiroso. Si lo pensamos detenidamente… ¿Cuántas veces mentimos al día?… Nos podemos sorprender con la respuesta.

Pero… ser mentiroso no es una tarea fácil. Aunque sea un recurso útil y sencillo de utilizar, con facilidad puede ser descubierto e ir en su contra desprestigiándolo ante los demás.

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