La responsabilidad en los niños

La mayoría de niños de hoy en día tienden a ser poco autónomos. ¿Por qué? Algunos adultos, queriendo protegerlos, consideran que sus hijos son demasiado pequeños para colaborar en casa.

 

Enseñar a los niños a ser responsables no es una tarea fácil. Sin embargo es necesario que desde pequeños ganen autonomía y se habitúen a comprometerse con sus cosas.

 

Favoreciendo que hagan por ellos mismos las cosas, les dota de autonomía y les enseña sobre la responsabilidad. De esta forma cuando crezcan serán personas más seguras de sí mismas y desenvueltas en sus quehaceres.

 

¿Qué entendemos por responsabilidad?

Es el cumplimiento de las obligaciones y compromisos que hemos tomado, teniendo en cuenta las consecuencias que conlleva lo que hacemos.

 

Cuando los niños aprenden a sentirse parte del funcionamiento del hogar entienden que su trabajo repercute en los demás y que también es valorado.

 

¿Es bueno que sean autónomos?

Rotundamente sí. No sólo se sentirán más seguros de sí mismos y de sus capacidades sino que además aprenderán a hacerse responsables de sus actos y a participar en la convivencia del hogar. Para lograr que sean adultos responsables se les debe estimular la autonomía desde la tierna infancia.

 

Actualmente es común ver a muchos adolescentes que a duras penas participan en casa y lo hacen a regañadientes. Además de encontrarse en una situación incómoda tanto para ellos como para su familia, su adaptación a la edad adulta o a la convivencia con otros será muy complicada.

 

¿Cómo le enseño a ser responsable?

Sobretodo permite que se equivoque y aprenda de sus errores. Sé constante y valora mucho sus logros y sus avances.

 

¿Lo más útil? Da ejemplo. Para que ellos aprendan a hacer tareas en casa nos deben ver primero a nosotros haciéndolas. Si ven que en la familia todos se ayudan y colaboran nunca se sentirán “trabajadores”.

 

Según la edad del niño, estará listo para realizar un tipo de tareas. Sin embargo su madurez nos marcará cuales de ellas puede asumir.

 

A continuación os muestro un ejemplo de tareas del hogar que pueden asumir los niños según su edad:

A los 2 años ya pueden encargarse de recoger sus juguetes y tirar el pañal a la basura.

De los 3 a los 5 años han de aprender a vestirse solos, ayudar poniendo y quitando la mesa y regando las plantas.

De los 6 a los 10 años pueden ayudar en algunas tareas de limpieza como barrer, quitar el polvo, guardar la compra y guardar su ropa.

A partir de los 11 años y en adelante, aprenderán a cocinar, a sacar la basura, cuidar de niños más pequeños y poner la lavadora.

 

 

Publicado en Psicologia infantil.

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